sábado 28 de abril de 2007

El discurso hipodérmico de la revolución

el gran paradigma de la televisión venezolana: los sentidos. Esos que poco a poco van escaseando de canales que escoger. Si antes eran pocos, ahora serán menos. De un tiempo para acá todo se resumen en “socialismo, patria o muerte”, y los medios de comunicación no han sido excepción de ello, pues con un Aló, Presidente latente y vigoroso que siempre tiene qué decir, la revolución avanza a pasos agigantados. Porque eso sí, hablar, sí podemos.

Con un esquema de lenguaje bien definido, el presidente venezolano sale al aire todos los domingos con su guión literario y técnico –sujeto a cambio- al pie del cañón para hablarle a su pueblo de los temas que a su juicio son de interés colectivo. Con un destello de carmesí en la audiencia y en el moderador, con un background siempre alusivo a las tradiciones criollas, así se transmite semanalmente la alocución televisiva de la ventana del Estado al espectador venezolano.



Sin duda, hay que reconocer que no es un programa “para todo público”, pues no todos escuchan y ven 90 minutos al mandatario nacional pasearse por temas nacionales e internacionales que por lo regular incluyen en el repertorio ciertas alusiones al imperialismo y sus adyacencias, así como también los nuevos ministros y ministerios entre otras jocosidades que nunca faltan en el programa.

Un líder carismático que habla a su gente en el idioma, acento y dialecto que sólo algunos quieren escuchar. Un gran comunicador con un poder de persuasión que casi se convierte en una aguja hipodérmica, para aquellos que han oído de la teoría de la comunicación. Con un trato a la masa tan popular como el papelón con limón, así es la retroalimentación que se genera durante este tiempo de transmisión, donde cualquiera sea el tema a desarrollar, será primera página la mañana siguiente.

¿Atributos de la alocución? El desgarre de su expresión corporal que lo hace cantar, reír, gritar y vociferar todo lo que se ocurra; el sostén de su discurso que es capaz de extenderse hasta donde sea necesario; y esa tendencia de catequizar hasta tal punto que sin importar la certeza o relevancia de lo que diga se abrirá paso al clima de atención de la opinión pública, generada -desde luego- por los medios de comunicación.


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sábado 24 de marzo de 2007

Diario de dos caballeritos: uno del norte y otro del sur

al oeste de la ciudad, la capital mundial del tango dejó a un lado a Gardel para vestirse de liquiliqui rojo y al son del repertorio de Víctor Heredia y Horacio Fontova en el añejado estadio del Ferro dar inicio a un encuentro que selló su entrada con el efusivo saludo de Hebe Bonafini, principal miembro de la agrupación Madres de de Plaza de Mayo. Todo esto, más 30 mil personas asistentes y un sinfín de teleespectadores para escuchar el discurso antiimperialista que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez tenía preparado para esa tarde en el marco de la gira por Latinoamérica de su homólogo George W. Bush.

Arropado por un estadio que lleva en su campo una larga trayectoria de victorias y derrotas, con un panorama ante sí en el que figuraban consignas a favor de la manifestación pro socialista y el bandeo de las banderas venezolanas, cubanas y argentinas de un lado al otro, el mandatario venezolano -luego agradecer y saludar a los presentes- arrancó su discurso “con todos los hierros”.

La yerba mate de esta epístola se caracterizó por contrastar las diferencias entre Washington –desde su etapa histórica- y el resto de Latinoamérica, con lo que argumentó que hablar de integración es evocar la intención del norte de dominar y manipular los pueblos de América, por lo que en su defecto prefirió referirse a la unión de Sudamérica. “Sólo unidos seremos libres, la unión es imprescindible para la liberación plena de nuestro pueblo, de nuestra Gran Nación Sudamericana, la liberación política, económica, cultural e integral, de allí que este viaje a Buenos Aires ha sido para dar un paso más en esa dirección”.

Con un público que nunca dejó de sentirse y en el que se dibujaba la imagen de la inmortal Eva Perón y el aún latente Fidel, Chávez se paseó por diversos tópicos que al final anclaban al mismo cauce, socialismo sí, Bush no.

“Somos productos de la misma crisis histórica”, señaló el presidente venezolano con respecto a la llegada de él y Kirchner al poder soberano, al recordar el Caracaso del 89 en Venezuela y la rebelión argentina que se desató en 2001 contra el Fondo Monetario.

Más adelante y luego de hablar del rescate de la faja del Orinoco de los imperialistas, aseguró que era “merísima” casualidad el hecho de que coincidiera su agenda política con la de la Casa Blanca. Con calificaciones hacia el primer mandatario estadounidense que variaron desde “cadáver político”, “caballerito del norte” hasta “polvo cósmico”, la presencia de Bush a pocos kilómetros del Ferro, despertó inclusive las ganas de un avasallante saludo que incluyó una pita y una frase en coro, “Greengo, go home”.

Entre la bulla y efervescencia popular de los presentes, el residente de Miraflores aprovechó la ocasión para expresar su rechazo contra la declaración que hiciera su equivalente norteamericano en la que dijo que “todos somos hijos de Washington y Bolívar”. Momento propicio para que bajo el cielo crepuscular y para el mundo, Chávez estableciera las diferencias -que van más allá del gentilicio- entre ambas figuras históricas. Uno que terminó siendo hacendado al heredar riquezas y esclavos, y otro rico de cuna, huérfano y liberador de naciones.

Fue acercándose al final de su discurso cuando revivió a Kennedy y a Pancho Villa. A uno para enaltecerlo y a otro para criticar la alianza para el progreso presentada a América Latina en los años 50 la cual –según el orador de orden al mando- surgió para detener el avance de las ideas revolucionarias de Cuba que tan exitosas habían resultado.

Ya con el sol acaecido y la brisa del Buenos Aires haciendo alarde por sí sola, la manifestación se despedía evocando las palabras del libertador de Argentina, Perú y Chile, José de San Martín. “Seamos libres, lo demás no importa nada”. Recordando una vez más a quien ocupó el protagonismo en este discurso de principio a fin, al Sr. Bush que “el genio salió de la botella y no habrá imperio ni fuerza en esta tierra que pueda someternos de nuevo”.

Después de las “buenas noches” de Chávez, después de que las luces se apagaran, el tango y el mate volvieron a su sitio, las maracas y el liquiliqui visitaron otras regiones, y la figura principal de este encuentro furtivo siguió girando y girando por este lado del mundo, estrechando manos, sellando pactos y diciendo “whiskey” para la mejor foto.
imagen de Carlos gardel bajada de todotango.com

domingo 11 de marzo de 2007

Los puntos suspensivos de Miraflores…

tal parece que el primer trimestre de 2007 ha venido cargado de emulsiones en el gobierno, su gabinete y sus vecindades, pues con un oficialismo discrepando sobre el partido unido, una sociedad aturdida con el tema del Bolívar Fuerte y sus tres ceros menos, y un Lula haciendo pactos energéticos con “Mr. Danger”, el panorama se muestra disparejo para el Mandatario Nacional.

Juntos pero no revueltos es el estado actual de los miembros del sector oficialista, quienes en los últimos días han registrado múltiples actos de desacuerdo por Mercal, el Partido Unido –PSUV- entre otros, lo que se resume en una avería que según los rumores lacrimógenos que nunca se hacen ausentes, será difícil de superar rápidamente. Inclusive, hay quienes concluyen que el fin de este episodio será la fisura definitiva del MVR.


Todo este embrollo del quebranto rojo rojito viene dado por esas ganas depravadas que tienen todos de dominar el poder. Ismael García Vs José Albornoz en sus contiendas por ver quién manda más si PPT o Podemos e Ismael García –otra vez- con su ataque a Erika Farias, ex ministra de Alimentación por desabastecer Mercal lo que generó reacciones del presidente quién además de cuestionar y desmerecer la actitud de García designó a Farias como integrante de la comisión técnica para la conformación del PSUV.

Por otro lado, en las afueras de Miraflores, La Casona y la AN, los transeúntes de esta revolución se preguntan diariamente qué carrizo es lo de los tres ceros, el Bolívar Fuerte y todo lo demás que puede uno preguntarse cuando le dicen que 1000 bolívares será 1 bolívar. Y es que a pesar de que esta medida pretenda disminuir la inflación un 10% anual y controlar el gasto público, para los venezolanos resulta complicado interpretar lo que esto significa y más aun, confiar en esta medida. Y aquí no hay distinción de ideas, partidos o colores, porque hasta el más chavista sigue sin entender.

Portavoces del Banco Central de Venezuela aseguran que esta estrategia no hará sino contrarrestar la inflación y revalorizar la moneda nacional. Sin embargo, algunos economistas alertan que pudiera ocurrir lo contrario ya que el incremento del gasto público es generador de subidas de precio. Sino pregúntenle a Argentina cómo les fue cuando quisieron hacer lo mismo. Más de cinco presidentes en menos de un año y la banca argentina en desfalco por mencionar sólo alguna de las consecuencias.

Entre tanto, Lula se anota un home run energético que según los pronósticos llevará a su país a ocupar el primer lugar como potencia mundial en materia de energía vegetal. Tratado que no pudo haberle agradado a su homólogo venezolano, ya que mientras unos marchan para sabotear la gira de la Casablanca, otros abren las puertas al capitalismo y aunque tengan encéfalo socialista, están al tanto de las bondades descubiertas por Adam Smith que pueden mejorar el “orden e progresso” que llevan en su bandera ipanema. Falta ver qué comentarios emitirá el presidente sobre estos nuevos acuerdos que acaba de sellar su camarada. Ya se sabe que hay menos oro negro para Bush, pero ¿Y para Lula no hay sanción? Capaz se cierra el puente.

imagen bajada de live search images


miércoles 28 de febrero de 2007

El socialismo y los venezolanos

gobierno, Estado y Poder... miembros activos en la política inclusive antes de llamarse política. En aquellos tiempos de empirismo puro, sin organismos ni asambleas ni casas de Estado también había en el ínterin un Bush, un Chávez, un Fidel quizás. Y en esos tiempos, desde luego había pueblo, gente, lo que ahora llaman sociedad pues. Hoy, después de la primera ola, de la revolución industrial y de la recesión de los 30, existen inclusive referencias bibliográficas que dicen qué hacer, cómo y cuándo, por aquello de evitar que lo que ocurrió en el pasado se repita en el presente. Cláusula que a decir verdad ha sido un poco violada.

Este “minestrone” como muy bien Pedro lo definió tiene de todo. Huellas del pasado de Venezuela, restos de las ideas de Fidel, pizcas de un imperialismo anglosajón que según algunos no sirve para nada, pero que hoy en día y desde hace tiempo viene ocupando el primer lugar como consumidor petrolero, es decir, ese capitalismo salvaje es quien le da de comer al socialismo del siglo XXI. Irónico ¿no?

Los chicos de la Agrupación universitaria Carlos Marx consideran que la Revolución Bolivariana de Chávez puede ser definida como un proceso de transformación caracterizado por cuatro macro dinámicas, la revolución antiimperialista; la revolución democrática-burguesa; la contrarrevolución neoliberal; y la pretensión de llegar a una sociedad socialista del siglo XXI.

Cada una de estas dinámicas –desde luego- en calidad antagónicas a los modelos que se acerquen al sistema capitalista. Ahora bien, es el Socialismo del Siglo XXI una nueva propuesta ideada por Chávez en agosto del 2005 o es como la innovadora idea del “Desarrollo Endógeno” que de nuevo sólo tiene el título pues éste fue inventado por lo ingleses hace 200 años y transferido por su éxito a los japoneses y ahora a los chinos.

Entonces, este socialismo nuevo siglo además de confiscar los bienes privados de producción ¿Qué otra cosa incluye? La opción de hacerlo por Internet quizás.

Es cierto, este gobierno tiene un poder físico, psicológico y relacional, pues ha destacado en todos de manera fehaciente. Pero la legitimidad del mismo está sin duda alguna en tela de juicio.
Imágenes tomadas de fuentes de google